La Nueva Era

"Hay señales inconfundibles de que en nuestro tiempo se está produciendo un acontecimiento mitológico-psicológico-histórico importante y extraordinario. Historiadores serios han anunciado el final de una Era, y nuestras incipientes mitologías proclaman el comienzo de otra -la de Acuario-; una Era llena de maravillas y anunciada por portentos. Lo que es seguro es que nuestras viejas dinastías mitológicas, las grandes tradiciones ortodoxas que han guiado y dado forma a la vida de los hombres en este planeta durante miles de años, han empezado a aflojar el dominio que ejercían sobre nuestra imaginación colectiva. Durante la mayor parte de nuestra historia la tendencia mitificadora del hombre ha estado anclada tanto en una proyección literal sobre el paisaje exterior como en formas culturales tradicionales. La primera ancla ya se ha soltado y estamos arrastrando la segunda, azotados por los vientos de cambio".

Stephen Larsen
La Puerta del Chamán

sábado, 31 de octubre de 2009

vientos

Los vientos están literalmente soplando más fuerte y más seguido. Se arremolinan con cada vez más frecuencia contra campos, pueblos y ciudades. Las personas hablan sobre modificaciones climáticas. Por tras de este fenómeno y de otros, existen dinámicas que se refieren al ser humano mismo.

Si hay algo que se enfatiza y repite a lo largo de los escritos aquí presentados, es aquella conexión directa e indirecta que posee el ser humano con su entorno, con la propia Tierra y sus muchos fenómenos. Pues, es la conciencia del ser humano, en sus más variados niveles conscientes e inconscientes los que van activando el pasaje de sus experiencias externas e internas de maneras poco o muy significativas. Por consiguiente, son sus contextos internos, los que en instantes determinados se proyectan hacia las plataformas externas de la vida. De eso trata la Creación Consciente, de ser conscientes cada vez más de la interrelación recíproca que hay entre una persona y todas ellas con las manifestaciones naturales y artificiales que se han presentado y seguirán haciendo.

La lectura apropiada de estos símbolos externos refleja estrechamente el mundo interno del ser humano y las criaturas que habitan la Tierra, como un todo. Es por eso que es determinante centrar la mirada dentro de si, pues es de aquí de donde todo parte.

Es primordial mantener una intención firme para manifestar los elementos que coloquen al ser humano de vuelta a su estado de gracia del cual provino y hace parte inherente –a despecho de lo que algunos puedan pensar y opinar-. Es entonces imprescindible alinearse con pensamientos, figuras y sentimientos de lo más elevado.

Bien, la hora ha llegado para ponernos en contacto con las esferas más afinadas de ser a través de la intención y de la visión. Claro, el libre arbitrio juega su papel en la conciencia, y el hábito de haber estado atascado por milenios en las camadas de los bajos pensamientos y sentimientos hacen dudar a algunos sobre el presente y el futuro.

Así, el viento se hace presente. Lo hace como una herramienta poderosa del planeta para limpiar el aire y depurar el éter.

El viento mueve y altera el oleaje de las aguas y conduce las tormentas y las lluvias adonde deben llegar. Nada permanece a la deriva y los terribles efectos que puede causar en las poblaciones las incita a reflexionar, empuja a los ciudadanos del mundo a asumir un compromiso activo para con sus semejantes, les muestra los efectos y las repercusiones de sus actos sobre el ambiente, no sólo donde habitan, sino en lugares muy alejados, les obliga a pensar y madurar con respecto a si mismos, sus hábitos y su relación inseparable con su entorno, como una extensión recíproca entre cada una de ellas.

Es el viento el que puede avivar el fuego, propagarlo, también apagarlo.

La naturaleza se encarga de disolver o, mejor dicho, transformar todo lo que ha pesado y aún lo hace. Es después de la tormenta que hombres y mujeres salen más limpios, más livianos, pueden surgir con nuevas ideas que le ayuden a configurar y construir su realidad de manera más consciente y cristalina, y hasta más sensitivos con las señales que la naturaleza ofrece.

Escuchemos con atención lo que el viento nos dice. Es él quien silba por los intersticios de puertas y ventanas. Su fuerza puede abrirlas o cerrarlas. A veces, puede parecer brutal y desgarrador, se lleva de vuelta a algunas almas, y también trae a otras como en un barco velero.

Es a través del viento que sentimos los aromas en la distancia. Nos puede hacer cambiar las páginas de un libro, tal vez con la intención de que centremos nuestra atención en otro punto.

En síntesis, el viento es un hermano y un aliado, pase lo que pase, nos acompaña, nos golpea, nos puede indicar un cambio,nos refresca, nos limpia

domingo, 11 de octubre de 2009

El Poder del Corazón

La esencia del Ser reside en su corazón. Este órgano guarda secretos maravillosos y activa fuerzas gigantes. El centro mental y racional es su aliado. Sin embargo, desconectado del centro cardíaco, el ser entra en desequilibrio y adolece ante la grandilocuencia de sus imágenes y de sus voces mentales. El ímpetu de la mente puede producir efectos perturbadores, pues sin medidas, la mente puede perderse en sí misma y en interludios prolongados.

Es interesante como en nuestros días, los corazones alrededor del mundo están reclamando atención. Las afecciones cardíacas no son un acaso, son símbolos físicos cuyas raíces muchas veces ya se encuentran en niveles profundos del subconsciente. Hablan de pesares y dolores, no simplemente físicos, sino en gran parte emocionales. Quizá no lo parezca a simple vista. Es más fácil evadirse de uno mismo y colocar la responsabilidad a fuentes ajenas y externas, a cuestiones hereditarias y culinarias, o bien, al tan frecuente stress.

Es entonces el stress, el que se muestra como gran amenaza a la salud del corazón, pues el corazón es sensible. El tiempo agitado y el exceso de presión no le permiten los instantes necesarios para apreciar la realidad con sus propios ojos: los de la sensibilidad.

Para muchos, el corazón se ha convertido sólo en una máquina irrigadora del fluido vital al resto del cuerpo y, en especial, al cerebro. Es éste el que debe dar las órdenes y dictar las reglas. No hay que detenerse para nada para cumplir con los plazos, los deberes creados y las necesidades impuestas. En circunstancias tales, puede llegar a ser molesto escuchar los susurros del corazón. Varias veces esos sentimientos llegan a ser inapropiados y fuera de lugar, que la mejor manera de aminorarlos es concentrándose en las voces que salen de la mente. Por veces, esa mente habla mal del corazón. Interpondrá una serie de recuerdos muy bien conjuncionados de su falta de razón y de sus permanentes "errores". Normalmente, es este tipo de ambigüedad comunicacional dentro de uno mismo, el que puede condicionar la semilla de la duda y la desconfianza en los propios actos.

Bien aplicados, mente y corazón son estrategas increíbles, ambos trabajando como una unidad, a la medida de sus verdaderas funciones. Para eso, es necesario escuchar con mucha atención lo que cada uno tiene que decir. No dejar pasar nada por alto. La mente funciona como un codificador y decodificador de informaciones que van de lo más simple a lo más complejo. El corazón es un catalizador de ideales, deseos, intenciónes y de la voluntad, y es sobre todo el filtro que permite la selección vibratoria con aquel tipo de información mental que esté en sintonía con su nivel de sensibilidad. Aquí, el corazón juega un papel trascendental, puesto que es éste el que distribuye el impacto y el valor de la información mental a todo el cuerpo, amplificándolo a su vez con el atributo emocional que lo caracteriza. Es este contexto sentimental y emocional que le da la consistencia adecuada a la información, y mientras mayor profundidad y claridad la información contenga, con mayor veracidad ésta resonara en los estratos de la conciencia y en otros corazones. Así, se da el más alto grado de comunicación, muchas veces sin la intervención de palabras.

A medida que mentes y corazones vayan aprendiendo a restituir su verdadero vínculo comunicacional, las personas irán cada vez más redescubriendo un estado de equilibrio, en donde la confianza entre las partes es mutua, haciéndose ambos órganos capaces de prodigios. Este matiz abre las puertas hacia la sintonía de una nueva conciencia, una que amplía las potencialidades humanas a niveles impresionantes y poco exploradas para muchos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El Poder

La trama de la vida es compleja, llena de meandros. Quizá uno de esos pasadizos en los que muchas personas suelan perderse, sea en los laberintos intrincados del poder. En sociedades donde el poder personal se ha vuelto dependiente de ciertos atributos que generan fascinación en las multitudes, tales son el uso de la fama y la fortuna. Yendo un poquito más lejos, nos deparamos con el control y sus juegos de influencia. El poder no sólo se da en los niveles jerárquicos de la política y del gobierno, de las empresas, hace parte del día a día de algunas personas, de la cotidianidad. Se hace evidente en una mirada o al tratar de sacar ventajas de un cliente. Se la observa muy bien en la seducción o al envolver a alguien en confusión y mentiras. En si, el poder puede generar comportamientos confusos y prepotentes en ciertas personas o grupos de ellas, dependiendo de la intencionalidad de éstos. Normalmente, se ha asociado el poder con el dinero y la política. Es también de aquí, que nace la corrupción y sus ramificaciones directas e indirectas. Todo esto es simplemente parte de un poder en el que la humanidad se ha concentrado en buena parte de su historia, pues como en todo, también existen dos lados y le cabe al ser humano escoger el que más satisfaga su conveniencia en un momento dado, no sin antes reflexionar y calcular cuidadosamente los efectos del rumbo de sus actos. Así, cuando las consecuencias no han sido las más benévolas ni benéficas para si o sus semejantes, el ser humano siempre tiene el poder de rectificar lo hecho. Y este poder, en particular, es un gran factor de trascendencia en el entendimiento de su “verdadero poder”.

De hecho, se ha hablado mucho sobre la representación del poder en el plano terrestre, al igual que existen muchísimas ejemplificaciones tanto buenas como otras no tan buenas de lo que se ha querido enunciar como tal. Las marcas dejadas por las formas negativas del poder son las más fáciles de recordar. Cuánto daño y sufrimiento el poder mal dirigido puede ocasionar a las sociedades. Nada lo justificará, ni las alabanzas a la mayor de las razones ideológicas, muchas de ellas tejidas bajo el influjo de muy menguadas consignas personales. Por cierto, las ideologías son meras herramientas transitorias del poder. Han sido diseñadas como un anzuelo de atracción a ciertas frecuencias psíquicas de control de las masas, haciendo buen uso, por consiguiente, de la contradicción y de la dualidad. El juego de la dualidad crea oponentes y sus propias razones que los contradigan. Delimita la grandeza de la vida en un pequeño juego mental de visiones restringidas y opuestas. Esto normalmente ha acarreado un ciclo perpetuo de luchas y contra luchas por establecer más y más reglas de juego.

Más allá de los límites que el poder siempre ha tratado de imponer para mantenerse vigente sobre la conciencia general, hay una verdad que radica en lo más profundo de cada quien, hay un alma que siempre reclama aquel lugar que muchos han negado o han tratado de no escuchar, por conveniencia en los territorios de la materia. El alma es sabia y conoce el momento de cada quien, conoce los puntos más débiles de la personalidad y del ego: les da su tiempo y siempre está presente para presentarles los símbolos y las voces que acaben dándole oídos. Sabe en lo que se convierten las personalidades llevadas por el ego; y sabe muy bien qué tratamiento aplicar a cada quien cuando éstos se han separado demasiado de su alcance. Muchos, para alcanzar poder han creado camadas y más camadas de personalidad para olvidar el cauce original de sus ideales más profundos. El auto-engaño nunca fructifica, por más poder y dinero que se acumule. Una personalidad que no da oídos a la luz de su alma está sujeta al desespero, al agobio, al temor y a la falta de paz. Y, ante todo, el reflejo de sus propios actos, en algún instante de lucidez, suele tomar medidas desproporcionadas en la conciencia, como fantasmas que hacen trastocar los nervios más sensibles de aquello que se ignora o evita enfrentar. No es por nada, que líderes autoritarios y engreídos sean acosados por ideas de persecución e intranquilidad, pues toda creación toma vida y suele emprender una búsqueda enconada por su progenitor.

Por consiguiente, el Poder debe ser muy bien conducido, con cautela, y sobretodo, las más elevadas intenciones, no simplemente para no afectar de sobremanera a una multitud, sino por la propia salud mental y espiritual de su/s conductor/es.

El Poder está comenzando a ser visto con otros ojos, en especial por seres humanos que empiezan a tejer una nueva visión alrededor del mundo. Tal vez no lo parezca a simple vista, pues estamos viendo sólo los últimos esfuerzos superficiales que hacen ciertos representantes de una vieja conciencia por mantener aún sus habitos vigentes, a través de las amenazas, los miedos, la desconfianza y el intento de acumular mayores niveles de control. El alma es sabia y en su profundidad está conectada a todo y a todos, algo que la separación de la personalidad muchas veces impide de percibir.

Las riendas de la falsedad se están despedazando, en especial, en una época donde se hace imposible sostener más mentiras. Las verdades y los secretos brotan y rebalsan por todas partes y ya no hay contenedores capaces de mantenerlos escondidos. No hay tácticas conocidas o desconocidas que impidan que los secretos se hagan conocer. Se está dando en todos los niveles: públicos y particulares. Esto genera un cambio impensable en las maneras de relacionarse con el prójimo y en las líneas caducas de poder. Los viejos participantes están desconcertados y hacen hasta grandes esfuerzos para unirse, para no caer solos. Bien, es que para mantener la orquesta mundial del poder funcionando estratégicamente eran necesarias las verdades escondidas, las medias verdades...

¿Qué pasa en un mundo donde cada vez más sus ciudadanos están ganando conciencia de si mismos, donde aceleradamente las personas parecen notar algo diferente, donde cada vez más individuos consiguen adentrarse al alma misma de sus congéneres y descifrar lo impensable? Tal vez, en primeras instancias, esté sucediendo de manera esporádica e inconsciente, pero está sucediendo. Y, claro, este despertar puede traer mucho miedo, por ese nuevo territorio que se empieza a tantear y a descubrir que existe. Para muchos, miedo por sentirse expuestos. No es de asombrarse que algunos gobernantes intenten descontar su frustración contra los símbolos externos de comunicación, como siendo la fuente de sus reales dilemas.

Por cierto, tenemos por delante un escenario relativamente nuevo, donde muchos ya comienzan a analisar el verdadero papel del Poder en las manos, un Poder que cada vez más exige equilibrio, responsabilidad, discernimiento y un sentido de profundo servicio para todos.

Madre Tierra

Madre Tierra
Foto de laTierra tomada desde la sonda japonesa Moon Orbiter Kaguya

Electric Storm

.......... En Marzo 02 de 2014, primera noche de Carnaval se derrama el cielo sobre la ciudad de Santa cruz de la Sierra, Bolivia. Estas imágenes pueden servir como un pequeño testimonio de lo que ocurrió.................. ...................................................... ...................................................... On March 2, 2014, on the first day of Carnival, it pours rain all over the city of Santa Cruz de la Sierra, in Bolivia. This footage may serve as a short testimony of what happened... Para facilitar su subida a Internet, la calidad de imágen se ha reducido notablemente. Espero lo disfruten!

Colores

..........................Tercer segmenro de "En el Cielo y en la Tierra"...........